Las medias de la tarde

Ahora que una negra canta
y las nubes en montonera se mueven
detrás de la ventana
ahora que el aire entra tranquilo
fresco
hombre
sobre el colchón
las manos detrás de la cabeza
es necesario considerar
el trago de esta noche
de más tarde
mejor dicho
no fui precisamente yo
la voz poética de este texto
quien le dijo a la negra que cantara
sin embargo
las cortinas se mueven sin afán
de primerazo se diría que no hay necesidad
ni siquiera de inhalar y exhalar
los contenedores de agua en la terraza
de los edificios
las antenas que ahora solo el viento mueve
que si ya se arregló
sigue lluvioso
papá
otro poquito
ahora sí
se dañó otra vez
pero hay que estar vivo
y pensar
en las botellas de esta noche
y en el paisaje de mañana temprano:
un árbol de guayaba
en cualquier punto de un gramal.
Solazo.

Sergio Muñoz