En mi pecho se quema una casa y el humo que sale es el miedo

Quisiera:
Seguir cantando y sonriendo
mientras me miras
Construir un castillo de objetos perdidos
que nunca serán encontrados
Apuntarte en la cabeza
con mis dedos
o dispararte decididamente en el pecho
Y sentirme otra vez adolescente, trivial
que este barco, sin sentido, que habitamos
fuese un caos tierno, placentero
cargado de futuro
Olvidar que tengo veintiún años
y un siglo homicida
incendiándose en mi corazón.

Daniela Prado