San Basilio de Palenque

Yo no sé si la libertad está en la historia
como la cuentan o la dejaron de contar.
Solo sé que son valientes,
–que son alegres–
en ese pueblo olvidado
donde no hay más que un río,
donde la libertad es una mujer que huele a anís,
un lumbalú con tambores,
un salimiento donde se intercambian las parejas
para el baile.

Yo no sé nada del bicentenario,
ni de las revueltas,
todo está en los libros.
Solo sé de ese niño sonriente
que pide al extranjero que lo aleje para siempre
de su tierra,
del exilio que reclaman sus pequeños dientecitos
y su mano extendida al hombre rubio,
aunque dice la historia que ya es un hombre
libre.

Angélica Hoyos